viernes 18 de diciembre de 2009
DETRáS DE CAMARAS
By: ella misma.
C G-¿Cómo se le ocurrió empezar a escribir semejante historia como esta?
C G- Que pregunta tan estúpida, no se me ocurrió, lo hice por imitación, pasemos a otra a ver si ahora piensas un poco más
C G- Ok, lo siento, dígame ¿Escribe su vida o todo es producto de su estúpida imaginación?
C G- ¿Me llamo Agnes? ¿Podría fornicar libremente como ella sin que me capturaran para una visita a un psiquiátrico? De verdad haces preguntas tan estúpidas, pareces reportera de la farándula de tv azteca. Eso si, me gustan los gatos, y también los hombres, y también coger, también la mota… y la leche y visto de negro… y algunas fotos son mías. Pero no, no soy yo.
C G- ¿”M” por qué no lleva un nombre? ¿Quién es “M”?
G C- Ah mira, que bonita te ves cuando piensas. Pues veamos, “M” puede significar:
Mierda, mocos, macho, maricón, mojón, mostaza, malora, menso, mustio, masturbación, mejoralitos, mariguana, maldito, mendigo, mula, marciano, mediocre, mal nacido, mal oliente, mierda otra vez, monstruo, mala leche, mugroso, mentiroso, mentecato, momia, y… música.
“M” es el título de una canción de the cure, al pensar cuál sería el protagonista masculino, me costó mucho trabajo un nombre, Agnes es mi alter ego, “M” es el hombre perfecto para mí, aunque no lo crean.
C G- ¿Qué edad tiene?
C G- Que te importa
C G – Puede decirnos algo de su novela
C G- No es una novela babosa, es un blog, y te faltaron los signos de interrogación en tu pregunta. Como se puede apreciar en el perfil del blogguero, dos personas relatan, Agnes y “M”, las exquisitas aventuras de una mujer desadaptada y erótica (aquí saco un largo cigarrillo que lo enciende mi mayordomo, jajaja) desde la hermosa época de la pubertad hasta la madurez exagerada de su vida, los 52 años, pero aún vamos en la primera parte, hasta ahora Agnes ha llegado solo a los 30 años. ¿qué quieres que te diga entonces? Primero informate y enseguida vienes a hacerme preguntas necias.
C G- ¿qué sensación experimentaría si un día se topase con alguien como Agnes Milk?
C G- jaja, hay niña de verdad ¿dónde dices que estudiaste? Para no mandar a mis nietos allí. En todo caso estas hablando con ella. Eso no puede ser. Oye mi hija ¿eres huérfana de muy chiquita? Te educaron mal las monjas.
C G- No soy huérfana, mis padres aún viven y usted es una amargada
C G- Lo sé, lo sé, solo era una broma para amenizar este fúnebre cuestionario, y en algo tienes razón, yo soy una amargada, pero tu eres frígida o eres virgen. Mejor que seas frígida, así por lo menos te habrán violado de chiquita y tu vida sexual no es nula, jajaja.
C G- Agnes es mejor persona que usted
C G- Si ,claro, también las vacas moradas. Por cierto pronto saldrá a la vista mi nueblo blog llamado “cuentos con colaboración de”, como primer número, un hermoso cuento llamado “atomo civil” espérenlo… eso si no esperen nada de sexo por qué no lo habrá.
C G- tal vez nadie lo lea, porque sus lectores solo la leen por morbo, por observar como alguien se embelesa con el sexo.
C G- ¿qué te parece si ahora yo te entrevisto?
C G- no
C G- ¿por qué no?
C G- No lo permitiría
C G- Ya lo estoy haciendo querida.
…
…
…
(silencio y miedo por parte de C G y por parte de C G, ojos maliciosos)
C G- Déjeme hacerle una última pregunta ¿no cree que debería estar medicada? ¿no cree que puede ser peligrosa? ¿le parece bien hablar sola, con usted misma?
C G- No… todo esta bien, por eso tengo un blog.
domingo 13 de diciembre de 2009
My querida Pussy Cat, no llores.
- Un pez Beta
- Una quesadilla de hongos con queso
- Un amigo para que reafirmes tu teoría aquella que dice “todos mis putos amigos son una mierda”
- Un chupacabras (qué tu jurás haberlos visto)
- Un Tamagochi… pero me tienes a mí
- Una entrevista con Juan Carlos Bodoque, aunque esto ocasione mis celos
- Un Brinquitos
- Una ardilla rabiosa
- Un hongo de penicilina
- Un cover de la muñeca fea, cantada por Agnes Milk... de colección
- Un gusano muerto
- Una hojita de un arbol
sábado 21 de noviembre de 2009
KARMA MONSTER
Conocí a Agnes hace 6 años, y desde entonces la admiro… reconociendo que no soy un ser humano normal, la admiro por sus impresiones peligrosas e inmorales en mi vida, admiro la simplicidad que porta para presentarse ante mi cuando no la quiero volver a ver jamás, ella argumenta en ocasiones “tienes toda la razón, soy de lo peor, ¿pero qué podemos hacer?” Y ejecuta un rostro de animalito salvaje en estampita ridícula para novios cursis diciendo “me puedes educar y amaestrar, porque soy bonita y se que me quieres tener”.
Otras ocasiones solo llega a mí con su insufrible cara de “hoy es el día mundial del sexo” y se planta frente a mi sin decir palabra a mirarme obscenamente, a tocarse sin pudor las piernas, a fingir posiciones sexuales… hasta que reconozco, “si, soy un entupido, y tengo más calor que dignidad”.
Nunca pensé en la razón de mi madre, sobre el amor de Agnes, había concluido que mi novia descerebrada despertaba algún recuerdo jovial, o tal vez en ella ya estaba asentada sin mucha piedad la aceptación de la vejez por lo que no quería destruir la emoción de lo único que amaba, o sea, yo… Lo más seguro es que mi madre pensara que ya estaba harta de querer aniquilar mi romance con la dulce doncella de negro y aplicando psicología inversa como última opción esperaba el día de nuestro desenlace.
Cuando yo aún no llegaba y mi madre recibía a Agnes, la hacía esperar en el sofá, siempre ofrecía algo y Agnes siempre pedía leche, mi madre siempre preguntaba sobre algún complemento para sabor izarla, pero Agnes con horror y hartazgo siempre lo rechazaba. Mi madre hablaba, frente a ella, observándola comer galletas y saborear la leche repasaba su vestimenta con minuciosidad, se que mi madre ponía especial atención en la limpieza, calificaba las uñas impecables siempre y reprobaba el cabello, a ella jamás se vio con el cabello desamarrado, eran cosas de mujeres “despiadadas” según su madre, según su abuela y según yo refutándola a menudo concluía “seguramente cuando me concebiste estas pulcramente peinada, madre querida, madre adorada”. Mientras la rutina de 10 minutos pasaba, porque he de decir que Agnes procuraba estas entrevistas a menudo sabiendo que yo llegaría pronto, mi progenitora acariciaba a Candy, su gato, que tiene nombre femenino, pero en realidad es un macho. Mi madre aseguraba que de Candy habían emanado 6 gatitos, y que por esa razón nunca la dejaba salir, defecaba con obsena pulcritud en su cesto de arena y era peinada 2 veces al día, a la par con mi madre en la mañana y en la noche cuando se disponían a dormir en la misma cama. Yo había percatado cierta violencia en el gato, que cada año al recibir sus vacunas era explicada por el veterinario como “el gatito necesita una gatita”… mucho tema sobre mi madre y gato, la explicación monstruosa es la siguiente historia protagonizada, obviamente por Agnes.
Ese domingo Agnes tendida en mi cama no quería despertar, yo llevaba varías horas viajando por la red, conspirando con mi falta de voluntad para evitar mis responsabilidades domesticas. Con auriculares y lentes obscuros había solucionado mi problema de personalidad al mirarme al espejo. Hubiese podido bañarme pero me gusta oler a ella después de 2 días solos, las axilas supuraban aquel hedor que combinado con hormonas no me desagradaba en absoluto, tome sorbos de refresco de cola sin gas, olvidados por dos noches atrás y bebí leche para emprender la introspección, jale tres veces al cigarro de cannabis y escuche aquella canción She’s dangerous, entonces ya en el plan elevado mire y pregunte ¿qué haces en mi cama? ¿Por qué te tomas toda mi leche? ¿A que hueles? ¿Por qué quiero sacarte de mi vida? Y el devenir de preguntas con mis ojos agotados me hizo ir hacia ella que acurrucada como feto soñaba con mis pesadillas, sonreía y con pecaminoso rostro me hacía enfadar, sabía que la amaba pero a veces eran volátiles mis celos y corrompían mi estoicidad. La canción solo para mi uso personal custodiaba aquel performance, me preguntaba ¿qué me hace? ¿Qué quiere de mí? ¿Cuándo me hará matar? Ella es tan peligrosa, pero con toda la pose que nos caracterizaba en aquellas épocas la escena me parecí conmovedoramente bella, creando un miedo ficticio, era solo una mujer extraña, así que la desperté.
A- ¿Por qué me despiertas a estas horas de la madrugada?
“M”- Son las 11 y esa pregunta no es tuya, es de Queta Johnson ¿no has leído otro libro en todos estos años?
A- “De Perfil”
Besos, caricias, un vaso de agua para Agnes porque no quería levantarse a lavarse los dientes y había leído en una revista para chicas Glam que con un vaso de agua en el buró el romance podría empezar bien desde el amanecer… de 11 de la mañana.
A- Quiero escuchar música… mmm “ceremony” ¿va?
“M”- Ok, ¿quieres mota?
A- Si, quiero leche también y una galleta habanera y un moco tuyo para empezar una colección de tus fluidos y…quiero que cuando sea navidad asesinemos a un mono para sacarle los ojos y regalarle a nuestros amados esposos un collar de ojos de chango
“M”- ¿cuáles esposos? jaja ¿no me digas que ya te casaste y yo no lo sé?
A- No, pero en esa navidad estaremos casados y me darán ganas de verte cuando me compre un abrigo enloquecedor, de esos para usar desnuda y mi esposo me ignore, entonces te llamare, pero eso es lo que deseo en este momento
“M” - ¿y si yo no estoy casado?
A- Entonces no te llamaré
“M”- ¿por qué? ¿Si yo te quiero ver y tu fuiste la traidora? ¿Por qué no me llamarás?
A- Por qué jamás te habré dejado de ver entonces, siempre habrás estado conmigo.
“M”- Que mamadas…
A- Si, pero sería peor si tu y yo nos casamos ¿no crees?
“M” no contestó, prefería no pensar cuando estaba drogado, se inclinaba mejor a saborear, a tocar y escuchar.
Cuando se había llevado a cabo el protocolo (cannabis, leche, coca, tabaco) para mi intromisión a su cuerpo, mis ojos penetraban en la piel de su abdomen, su ombligo extraño me alucinaba, mordí su circunferencia, quería lastimarla, me gustaba escucharla sufrir, me agradaba observar su tolerancia al dolor que yo le causaba, así que seguí mordiendo. Me encontré en la todillas rasguños finos con sangre seca y pregunte a la querida princesa de negro en Fast track la procedencia de estos. Ella sonrió degustando su veneno que ya reflejado en sus ojos la hizo balbucear “el gato esta encerrado en la alacena desde el viernes…”
Algunas de las exclamaciones mías pasmadas textualmente aquí:
¿Estás loca? si, claro lo sé, eres estupida, ¿quién te crees? esto es lo peor que has hecho, ¿qué te hizo el pobre animal? Mi madre se va a morir y no quiero trabajar, voy a tener que vender la casa, no mames Agnes, ¿no te puedes masturbar cuando estas ansiosa? ¿Qué pedo contigo? Perra, perra Agnes… ¿dónde dijiste que esta el pinche animal?
Agnes ya desnuda estaba en la cocina, segura de si misma como en sus aposentos infernales me señalo con la mano un STOP y con una espectacular sonrisa y cigarro en la mano anuncio:
Con ustedes “el gato”
Abrió la puerta con la reverencia adecuada. Repitió “el gato”. El gato no salió. Con frivolidad argumento “por eso no me dedico al negocio del espectáculo, trato con puros ebrios, ninfomanías y drogaditos… ah y con gatos”
Me acerque con sigilo y vi. al animal tumbado entre cereales y latas en un reducido espacio de guantera de compacto. No dije nada, mire a Agnes que miraba al animal con decepción y reproche.
Ella tomó un tenedor y dijo “si me vas a hacer esto, si me vas a quitar al dueño de mis piernas, entonces… tendremos que fingir una muerte violenta para que tu mamí no se suicide y mi amor no se quede solo en este planeta mal cuidado” y pico al animal, este se reaccionó con maullidos aterradores y movimientos violentos y descincronizados, por lo que cerré la puerta para que no escapara.
El animal después de algunos minutos se calmó aunque no dejaba de hacer ruidos reveladores, así llamados por Agnes, quien aseguraba que el gato estaba poseído por el diablo. Yo seguía odiándola, y he de mencionar que en el estado que me encontraba no ese nada agradable odiar a alguien, sentía que la podía matar allí mismo, pero seguía desnuda, y me ocasionaba un tremendo asco matar a alguien desnudo.
Como pudo, pero mejor dicho, con palabras acogedoras y ruidos extraños Agnes agarro a Candy y la tranquilizó, mi enojo no cesaba…
Agnes saco del refrigerador un vaso con leche, que siempre me pregunte si lo había dejado allí con anticipo, sabía que el animal estaba hambriento, le sugerí croquetas, pero ella se negó “Candy esta harto de comer croquetas energéticas y vitaminadas con la frigidez de tu madre”, derramó un poco de leche en el piso, lo que causo mi estupor, sabía que algo pretendía, pero no me alejaría de ella, aunque nunca pensé en lo que sería capaz de hacer. El gato hambriento lamió la leche y ronroneó alrededor de Agnes quién se había sentado en una silla. Agnes abrió las piernas y vertió más leche en su vientre, el gato se tremo y lamió, maúllo, quería más. Ella entonces me enseño la palma de su mano, y encorchándola sirvió un poco de leche que se embarro en el pubis, el gato busco… de allí en adelante el gato se alimento de Agnes, lamió las piernas, el clítoris, Agnes servia poco a poco, se reclinaba, intentaba introducir la mayor cantidad de leche dentro de ella, el gato lengüeteada con un carisma embriagador, yo observaba fascinado, imaginaba la lengua rasposa del gato, quería que el gato me compartiera de su leche, pero no hice nada ante el miedo de desistir al gato de su tarea, o su alimentación, de vez en cuando Agnes lo cargaba y lo miraba, jugaba con sus bigotes y el gato limpiaba sus bigotes con la lengua. Cuando Agnes estaba a punto de explotar me miro, tomo al gato y vació toda la leche sobre ellos y me gritó ¡un gato no me va a ocasionar un orgasmo, es un pecado” y fue cuando fui por ella.
No supe del gato, sabía que no era la primera vez que enloquecía por esa mujer, tenía miedo pero no sabía por qué. Y la tomé, la amé, la hice destruir pensamientos, ella me lo dice cuando se siente bien, degusté su cabello negro mezclado con leche, me canse mucho, me costó varios minutos respirar correctamente, pero lo hice, la sacie, eso me ocasiono felicidad, sabía que se mantendría calmada un tiempo.
Me equivoque.
Cuando llenaba la tina para bañarnos pensaba en ella, en la calma que me producían estos momentos, mis dedos tocaban el agua, los espejos se empeñaban y yo estaba seguro de que Agnes seguía tumbada en la cocina, en otra dimensión corriendo feliz por un campo de amapolas… fumándoselas tal vez, pero feliz. Un momento ¿seguía en la cocina? ¿Sola con el gato?...
¿Se han preguntado por qué se comete un error dos veces? El amor mata.
No me inmute, tendría que confiar en ella, o resignarme a ella.
La puerta se abrió despacio. Agnes por primera vez me llamo “mi amor”
“Mi amor mira lo que le paso al gato, creo que se murió porque lo quieres más que a mi”.
miércoles 28 de octubre de 2009
AGNES MILK

Agnes está paranoica, loca, violenta y fácil de ingerir. Me pidió un vaso con mitad de coca cola y mitad de leche. Luego de tomársela, olía delicioso, fumándose un cigarro me recordó mi complejo de Edipo, cuando mi madre aún recordaba ser mujer y me amamantaba sin piedad a la vez que sorbía fugaces traguitos de whisky aspirando nicotina como toda una burócrata viendo telenovela después de trabajar esperando a mi padre que la abandono luego de haberse encontrado una mujer mas piernuda (palabras despechadas de mi madre). Pero como mi madre se volvió loca, empezó a culpar al alcohol al no haberse encontrado otro hombre para sobrevivir, prohibió el alcohol en esta casa, y como soy un hijo muy obediente estoy fumando cannabis con mi linda novia que no tiene unas piernotas y que sin embargo es igual de reprimida que mi madre. Pero es lo único que tengo, a Agnes con su púber cuerpecito de 18 años mal comidos.
Agnes come como loca galletitas de chocolate, mi gato le huele el pubis, sé que a el le encantaría meter su cabecita entre sus muslos, ah si, claro a el le encantaría, y a mi me gustaría observar, pero no sé aún como explicarle a ella estos menesteres del sexo, un día me salió con la jaladita de “si me atrevo a todas esas cosas que suenan interesantes, ¿qué haré cuando me case?” La neta yo puse cara de “no pues sí” porque mi falta de experiencia no me supo explicar, pero yo pensé en el interior de mi cabeza “a mi que pitos me importa yo no me voy a casar contigo”. Bueno eso fue cuando le dije que tuviéramos sexo anal, ¿cómo le pediría ahora que me dejara ver como el gato lamía su puzzy? Pues lo olvide para no perjudicar más voluntad ya de mala reputación. Y… Agnes seguía escuchando el Edit Club Mix de aquella rola, Nothing Sacred, fumaba, tomaba leche, le echaba coca, comía galletitas de chocolate, repetía la acción una y otra vez. Yo quiero acercarme a ella, pero con su pose dark me rechazará, quiero besarla, quiero ser el gato que le lama las piernas, bueno no hay mucha diferencia, ya me he convertido en su gato lame botas, aquí sentadito seguro que mi jefa no llegará hasta dentro de 5 horas, seguro de que Agnes no me aflojará, seguro de tener unos pinches ojitos de mariguanito diabólico arrejuntado con la princesa dark frígida. Así de barato.
miércoles 21 de octubre de 2009
El último cigarrillo que me fumo antes de que me de un infarto generación X.

Pues ya no se me ocurrió otra cosa que decir cuando todos se quedaron callados. Era mi cumpleaños y todos se acordaron del Tío Gamboín y de GC. Supuse que los que hablaban se apenaron y los que se callaron eran muy jóvenes. Estúpidamente grite ¡¿tengo voz aguda?! Todos callados… ¡hagamos un grupo de post rock! Todos seguían callados.
Creo que fue el hachís que me regalaron, la única cosa que me regalaron… creo que me lo regalo para que le permitiera fumar en mi casa, pero tuve un regalo. Me di cuenta de la clase de amigos que tenía cuando revolví vodka, tequila y cerveza. Nadie dijo nada y contentos se lo empinaron. No, no, no, fui feliz porque en común mis amigos y yo teníamos el alcoholismo, pero me detuve a pensar en Marte. Sí, tienen razón, en el planeta rojo, ¿por qué? , pregúntenle a mi psicoanalista, si é l puede contestarles; pagar los 100 pesos que me cobra en el sector salud… ya me están viendo feo , mejor voy por chelas.
Escribo en vivo, estoy bien peda.
Ehhh… ¿has oído hablar del surrealismo? Pssss… Que chido me peine hoy ¿no? El único remordimiento que tengo es que acabo de gastar mucho en cervezas. Cuando estás en estados alterados es chido todo lo que dices ¿o no? Mientras no me digan que me odian porque entonces ya no me siento tan bien. Pero ¿si yo les pague las cervezas? Entonces hoy nadie me odia. En mi fiesta está el aburrido que es el amigo de un amigo y llegó hablando de blade runner, yo como buena hostess puse antención dos minutos y luego me di cuenta que no sabía quién era Filip Quei Dick, luego entonces lo ignoramos, como mala anfitriona y buena bebedora, por lo que se aburrió y se hizo el dormido pero todavía lo sigo vigilando porque me late que cuando durmamos todos de verdad se va a robar mi colección de Phillip K. Dick. (Demasiado intelectual para que digan “oh esta vieja que pedo”, pero si tengo todos los libros y las pelis pa quien pregunte) Luego estaba el chistocito haciendo bromas sobre la virgen de guadalupe, sabiendo que su jefa se llamará Lupita y tal vez a su primogénita se llamara Stephany Guadalupe… Pérez… etcéteras (el etc... En plural es re bien naco por lo regular). Luego estaba el que llevo su lap y se colgó del internet (ah no, esa soy yo, olvídenlo). Luego entonces al lado de mí estaba el wey que quería manipular la música y pedía a cada algo Led Zeppelin, por no saberse más y wey se dice bien rocker, pero como que se quedo en … ¿el Tri? Luego estaba el nerd hablando de la generación X. He aquí donde me clave. Me sentí atraída, identificada y me di cuenta que ya estaba vieja.
-La generación X gasta mucho dinero en libros, discos, películas, chelas, ocio en general.
-Somos el intermedió de dos generaciones ojetes, los babyboomer y los llamados generación Y. Que todo mundo dicen que son mejores que nosotros, por ahora yo era muy amigable y grite ¡márcale a unos de esos weyes para que entienda lo que dices! Pero… nunca llegaron, o tal vez no les hablaron, o son más responsables que yo, porque hoy es miércoles.
- Yo pregunté ¿a la generación X le gusta Mazzinger Z?
-Somos la generación más preparada, sabemos de todo, idiomas, hemos leído libros de verdad, hemos visto televisión de verdad y podemos hacer amigos fuera del internet.
-Y no, no nos preocupan las arrugas, las calorías, ni las ballenas… otra vez creo que somos muy irresponsables, pero somos la generación mejor educada a pesar de nuestros padres y somos buenos padres, aunque no tengamos hijos.
Bueno, bueno, cuando me dieron ganas de ir al baño se me olvido la generación X y me concentre en el amiguito mitómano… que dice que tiene millones de pesos, millones de carros y al mismo tiempo me he dado cuenta que tiene millones de problemas, el que dice que siempre va a pagar las chelas y nunca tiene varo… o siempre trae un billete de a mil el cual en ninguna tienda se lo quieren cambiar por obvias razones y siempre termino pagando yo. Le dije enséñame tu billete y se lo marque, jaja, creo que para la próxima reunión volveré a ver al billete, hasta me dieron ganas de bautizarlo, pero me dio flojera pensar.
Estaban sentadas la puta y la perra juntas. Pos, necesitaban más alcohol para que empezaran a aflojar, entonces les serví. Ellas hablando de Zara y sus ropitas medianamente caras, pero ellas infladas, mis pensamientos estaban clavados entonces en mis zapatos que costaban mas que sus aguinaldos y habían sido vomitados más de una vez por mí y mis adorables amigos, pero como ellas son feas, les di chance de seguir hablando de sus compras imaginarias.
PROBLEMA 1. ¿Qué haces cuando 5 de los 12 weyes que hay en tu fiesta traen un Ipod y quieren poner su música con chorromil gigas?
Opción 1.- Les dices “los pondremos en orden alfabético” pero toda la noche te declaras analfabeta.
Opción 2.- Te vale madres
Opción 3.- Mi stereo no es compatible con tu iPod
Opción 4.- También me vale madres
Opción 5.- Les dices que los discos compactos aún existen. Obvio no cargan ningún disco.
Luego estaba hay sentadito, bien acomodado, tranquilito, feliz… “el gran mariguano”. Vi mi futuro próximo y perfecto en él. Me di cuenta que me falta carácter para ser como él. Pero cuando yo empecé a jalarle, sucede que todos también tenían el mismo gusto, pinches hipócritas, se decían todos bien corporativistas ellos. Y entonces empezó la fiesta. Nos comimos un helado con el mismo dedo, empezaron las promesas de hermanos y yo la parto la madre a todo mundo por ti, y cuando necesites dinero pídeme, y eres mi único amigo, y yo tuve hermanos pero tu eres uno más, y que hueva… y las visiones más allá de todo lo evidente bien thundercat y sin espada del augurio.
Llegó mi vecino anorgasmico a pedir de manera decente (según) bajarle al volumen, pero le abrió la puerta el amigo que mejor le había ido en la vida (estoy hablando de lo económico claro, porque en lo personal, pobrecito) y no sé como paso pero el vecino termino chupando con nosotros, el vecino dijo que éramos raros, pero nadie de nosotros bailaba con el perro.
No sé cuál es la nueva tendencia a las fiestas, pero tenía a 5 weyes clavados en sus ipod y otros 3 en sus lap… cada quien en su mundo ¡mi fiesta todo un éxito!
Luego empezaron los madrazos, busque de inmediato a las chicas, por lo regular es el motivo de las madrizas… creo que el mundo ha cambiado, antes, se peleaba por las mujeres, hoy en día por anime japonés. (¿Todo el anime es japonés?). Las chicas resultase que estaban bien empaquetadas en el baño con mi amigo el del varo, que casualidad (léase sarcásticamente) excelente fiesta virtual, entiéndase en todos los sentidos. El fregadero se convirtió en mingitorio. Pensamos que un wey estaba muerto, pero antes de encajuelarlo dudamos, no supimos nunca, si murió o dormía con los ojos abiertos, por lo que lo picoteamos y no reaccionaba, y entonces pasamos a la conclusión “no podemos resolverlo, estamos demasiado drogados”. Y dejamos al amigo o cadáver yacer en paz. (Véase definición amplia de yacer).
Después de un rato silencio me encerré con… no supe quien. Pero resulta que a no sé quien, no se le paraba… porque según él era el alcohol, según yo, ya somos generación X, creo que ni lo bese, creo que ni se va acordar de mí nunca desnuda, tosí por tercera vez después de fumarme una cajetilla de camel, me asusté y juré no volver a hacerlo.Ya no soy joven, pero alguien me lo diga, porque no quiero entender. No me gusta U2, ni cold play (¿así se escribe?) sigo escuchando rock, o como hoy en día le llamen, he dejado de tatuarme, me compre un dildo, ya uso condones siempre, estoy muy bien preparada, se idiomas y computación, no gano el dinero suficiente pero me alcanza para festejar mi cumpleaños, odio a mi jefe y me gusta toda la industria del ocio, juego video juegos, tengo una colección de CD s vasta y larga, igual de películas y revistas y me emociona aún encontrarme un buen disco en vinilo porque aunque no lo crean aún tengo un tocadiscos.
Mañana es jueves.
Me he dado cuenta que todos somos unos adultos tan inmaduros que me sentí feliz… no soy la única.
Que triste…
lunes 12 de octubre de 2009
las segundas partes son tan nutritivas como la leche
Hacer el amor, copular, o coger es tan interesante como masturbarme. Incluso es mejor masturbarme.
Desde que Agnes toma antidepresivos cree que es una persona normal, no sabe que la química la manipula y camina tranquila por la escuela, se le ve en el parque sonriéndole a los perros, ha aprendido a lidiar con su madre, en lo que a mi corresponde, hemos charlado por horas y ella se mantiene tranquila sin brincarme efusiva y hambrienta, hasta sé ya su segundo apellido, por cierto demasiado común. Ayer comimos platanos como micos contentos intercambiando cariños ancestrales, que me hubiera gustado que me rascara la panza, pero preferimos jugar videojuegos, y me preguntó ¿qué haremos dentro de 10 años? Y no me imagino que haré a los 29, supongo que me convertire en una persona ¿productiva? ¿tendré hijos? Agnes dice que jamás será madre, porque es una persona muy banal y egoísta, a lo que argumente “así son las madres, creen que tienen el derecho de ser egoístas y sobre poblar al planeta”. Pero Agnes con su química cerebral manipulada dijo “tal vez tendré hijos”. Entonces la chica a la que amo me dio tremenda hueva que casi le pido que me rasque, pero recorde que así es el ritual de apareamiento simio, mico, erótico, chango, sexual, manipulador, y mejor silencie mis pensamientos. (upssss...con ojos bien abiertos)
Mi mamá siempre nos espía, esta ocasión como ya he mencionado, nos proporciono bananas, no para satisfacer nuestras necesidades primitivas, sino para después ofrecernos, crema, chocolate, y demás aderezos sugeribles todo con tal de interrumpirnos la sesión cachondea y así sentirse segura de ser una buena madre. Le da tremendo miedo imaginarme copulando con ella, su miedo proviene de ella misma, de su estruendoso pasado, de su falta de capacidad para enfrentar sus traumas, cree que Agnes, como ella, se involucrara en un devenir de pasión falso y quedará preñada por un porcentaje de su ADN y pronto tendrá que cuidar chamaquitos mugrosos de padres marihuanos...como yo o ¿cómo ella? ¿cómo mi padre? (profundo chale exhalado de mi profundo espíritu)
Por las razones ya expresadas tengo que llevarme a Agnes a un hotel los fines de semanas (si es que se nos antoja fornicar estos días claro) porque mamá no trabaja y se enjaula en casa a hacer limpieza pulcra y rigida.
He aquí donde mis cuestionamientos no tienen una respuesta decente y aceptable:
¿por qué los hombres tenemos que pagar el hotel, los condones, las chelas, la botana, la comida, el cine, el taxi, tener carro, pedir la mano, pagar la boda, mantener a los hijos, pagar el divorcio, pagar pensiones, pagar seguros... todo, todo eso?
Agnes fue amada por mi profunda persona por esa cuestión tan vulnerable, ella sacaba sonriente siempre un billetito cuando se había que pagar las cervezas, entonces yo pagaba el hotel, Agnes preciosa siempre llegaba a casa con algo para comer, aunque fueran palomitas no hechas en microhondas, Agnes siempre pagaba su pasaje... pero ahora ¿no le había dado dinero su mamá o qué? Bueno, pues siempre hay una primera vez... ¡pero que tremenda hueva me dio pensar que así sería siempre! Entonces yo odie los anatidepresivos de Agnes.
Ya en hotel hediondo sugerí la bendita marihuana, ella, feliz. Ya entonces en el viaje enloquecedor, entre arrumacos y mordidas y ella en calzoncitos (porque como ya han de haber notado Agnes tiene una colita chiquita pero bien formada) le pregunte ¿no tienes dinero? Ella contesto en un tono frío que solo una mujer casada, demandante, y exigente contestaría: si, pero ya no voy a pagar nada, si te intereso, tu pagaras todo, de ahora en adelante. Y pues como se ha de imaginar la audiencia algo feo paso... Mi hermoso miembro viril, yo tan orgulloso siempre que he estado de el, aquel cuyo semblante siempre se había mantenido rigido y tangible, aquel cuya fortaleza siempre había recibido los besos de las chicas orgulloso de su apariencia... se volvió un pito chiquito y arrugado.
Y me puse triste, no solo porque mi viborota se volvió una lombricita, sino porque Agnes, tan ardiente siempre, tan furiosa, tan sexual, tan hermosa y perfecta, esta tarde, ni se inmuto ante mi condición. Y el amor se fue, el amor se desvaneció, y mis 250 morlacos pagados en hotel alfombrado no sirvieron para nada, entonces ya no estaba triste sino enojado, por lo que le pregunte, si accedería hacer el amor ante mi rotunda negación de tal situación. Ella dijo, “NO” y entonces le dije: vete rápido que llamare a alguien que venga a aprovechar el costo del hotel. Agnes se fue.
La hora siguiente estuve desnudo tomando cebada con agua embotellada de la llave, esperando a lady Magnolia, o sea a la chica que reembolsaría el placer a mi bolsillo. Llegó con sus pantalones de mezclilla bien apretados, tremendas nalgas exageradas que poseía que en un momento me pregunte si yo cabría en ese lugar, bueno ya estaba aquí aquella chica que tanto se me había insinuado en la prepa y que de ella solo habría aprovechado las tareas de calculo. Obviamente me pregunto porque la había llamado tan de repente y porque la estaba esperando en un hotel tan de paso. Calme a la lady con una rapida lavada de cerebro y pronto me apresure a quitarle la ropa y sacas ¡cuando le desabroche el sostén! Como escena de película de Indiana Jones, dos tremandas bolotas cayendo peligrosamente sobre mi rostro, nada que ver con el cuerpecito de Agnes talla A, así que con extremo cuidado explore tales monolitos, mordiéndolos, lamiendo, pellizcando y exprimiendo. Lady Magnolia me exigía mas cuidados, “al diablo decía yo” (claro en mis muy adentros) mi curiosidad tenía que ser saciada. Y entre el extremo sudor de dos tetas aprisionadas y mi poco poder para respirar en ellas saque como flamingo adolorido un poco la cabeza y ¿qué veo frente a mí? Oh belleza divina, la ostentosa Agnes menguante mirándome con esos ojos enloquecedores.
-“M”: ¿qué haces aquí?
- A: me lleve las llaves, y vine a regresarlas
- L M: ¿qué pasa aquí? Que poca madre, que es esto... etc, etc (ladridos que no nos interesan)
- A: ¿me invitan?
- “M”: pero claro
- L M: (más ladridos)
Me salí de la habitación un momento medio desnudo, con una gran preocupación, temía por la integridad física de Agnes, no me imaginaba en la recepción de Urgencias dando detalles de las lesiones de mi novia... ¿fue atacada por unas chichis fotoatomicas? Y espere... y espere... espere ver salir a Lady M indignada como toda una bien portada vieja orgullosa y decente.
Después de unos 20 minutos Agnes asomó la cabeza con una sonrisa extraña (sonrisa antidepresivica) y me invito a entrar. Oh sorpresa la mía, Agnes reposando sobre la cabecera acariciando las opulentas montañas con pezones en la cima. ¿cómo? ¿por qué? no lo sé, pero esa era aquella chica protagónica de mi vida... de vuelta.
Lady Magnolia, cerraba los ojitos como animalito dopado y los abría entre cada cambio de caricia como animalito medio degollado. Agnes me invito de lo que en inicios era mío, así que me zambullí entre esas dos chicas tan diferentes, sin saber que agarrar, que besar, a quien mirar... pero mi inexperiencia no fue un problema mayor, rapidamente me acople.
Me sorprendió ver a Agnes acariciando a otra mujer, besarla en la boca, y luego ofrecérmela. Mientras penetraba a Lady Magnolia, Agnes se subió en ella y la obligo a besar su humedo coño, al principio la mujer pecaminosa no quería, pero Agnes le apreto las tetas al mismo tiempo que yo la penetre con fuerza y esto éxito a la perra, entonces ella accedió. Al parecer lo hiso bien, entonces en mi cerebro se formaría para toda la vida una imagen exquisita. Agnes montada en la cabeza de aquella mujer, besando mis labios y acariciando mis hombros, mi cuello y mis brazos con tal erotismo que la dibujaría en mis cuadernos el resto de mi educación. Nunca supe si aquella perra tuvo un orgasmo, ya exageraba mucho en sus alaridos, yo quería penetrar a Agnes, si de algo estaba segura es que ella ya no estaba complet aunque si se vino en aquella boca, sus besos y sus pecaminosos ojos me decían “quitate de esa vaca y ven a meterme tu verga”.
Me aleje por completo de Lady Magnolia y abrace a Agnes, nunca le había dicho aquellas palabras, peligrosas, pero lo dije. Agnes se volvió loca, supe entonces que era hora de complacerla, así que me quite el condón y entonces la prepare para una posición comoda cuando ella con su dedo me indico un “no” y alarmado pregunte porque, entonces ella dijo, nel vete a lavar la verga y todo el abdomen que me da asco esta vieja.
Cuando regresé Agnes forcejeaba con la vaca, ya que esta pretendía las mismas caricias que le había proporcionado, pero Agnes se negaba y me veía con ojos implorantes de auxilio. Así que la jale, y aplicando un doguistille le undí la verga hasta las entrañas y Agnes jadeó y se relajó, cuando supe que Agnes explotaba (he de decir que la conozco muy bien) me retire y ella gritó como gata apareándose, furiosa por mi acción. Le di la vuelta y le dije a la perra “cómetela”, obediente la perra le lamió las tetas, las jaló, las amasó, al son de sus dedos en el vientre, la acariciaba como una verdadera demente, pero Agnes ya no se dejaba besar en la boca, entonces me acerque y la besé yo, sususrrando palabras de amor, sugiriéndole se dejara llevar. Agnes acepto, pero cuando la perra quiso treparse sobre ella, Agnes se enojo, y de inmediato intervine, claro, debía proteger a mi amada novia así que con unas maniobras valientes y peligrosas sumergí mi verga en su boca. Agnes contentísima. La perra ya metía su larguísima lengua en las entrañas de Agnes, al parecer le lamía el coño mejor de lo que yo lo hacía ya que Agnes jadeaba y se retorcia alegremente, la perra, toda una profesional. Agnes me pidió que me viniera en su boca, pero no, claro que no, no desaprovecharía aquella oportunidad, así que espere que terminara el numerito de Agnes y me sente al borde de la cama y le pedí a la perra que me hiciera sexo oral, ella gustosa no solo me lamía y besaba mi hermoso animalito, sino que me aprisionaba con sus extremas tetas. Agnes me beso en la boca muy tierna, y de pronto me dijo “vente en mis senos”.
Bueno no todos los finales son buenos, yo me negué, no porque las tetas de Agnes no me gustarán, ni por sus argumentos horrendos de tener tetas pequeñas, sino porque... “había que aprovechar aquellos proyectiles” Desde aquel día Agnes como me chinga, que si no me gustan sus tetas, que si estan muy pequeñas, que si no me sirven, etc. Etc. Y... no se siente mejor ni peor, solo es cuestión de imaginación.
Agnes dejó los antidepresivos, porque argumenta que sin ellos, jamás se cogería a una vieja, y yo estoy feliz aunque desde ahora tengo una ley, que me parece un poco estupida, pero me emana del corazón (jaja) y es que no le voy a pagar el hotel a nadie, salvo una excepción Agnes, hasta que le dejen de doler sus tetas chiquitas. O... hasta el día que deje de escupir cada que le recurde a la profesional Magnolia. ¿alguien me explica?
CUESTIONARIO DE INTERES SEXO-CULTURAL
1.- Un hombre que no le paga el hotel a una mujer ¿es un patán?
2.- Si un hombre no tiene dinero para el show completo ¿debe pedir ayuda económica a la chica o simplemente abstenerse de salir con ella? –aplica a salidas simples, cogidas, tomar una copa, comer, transporte, etc.-
3.- ¿El hombre siempre debe llevar los condones?
4.- si tu pareja se quiere coger a otra persona de tu sexo junto contigo ¿aceptas o primero pruebas las mieles antes de decir si?
5.- ¿Qué opina usted de aquel hombre que siempre se esta quejando de su precaria situación económica?
6.- Los hombres que se rascan los testículos frente al publico ¿son mas machos o menos educados?
7.- ¿La edad es una variable de la situación? (ejemplo: si estas estudiando, se puede argumentar, falta de fluidez monetaria, etc., pero si ya eres un wey de 34 ¿qué argumento das?)
8.- ¿cómo le haces ver a una persona de tu mismo sexo, que fue un error besar o coger con ella, ya que estabas pedo, drogado o algo así? Y además te da asco.
jueves 24 de septiembre de 2009
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MI EXECRABLE PERSONITA.
Sueño:
Tenía como mascota un pedazo de papel higiénico de 50 cm que me seguía a todos lados y emanaba ternura de infante en brazos de mujer castrada. Pero mi sueño se convirtió en pesadilla... mi pose barata adquirida en un sachet de perfume de promoción de tienda departamental me volvió vil, tal cual realidad soy. Me trepe en un avión para viajar (obvio estúpida Agnes, ni modos que para una operación quirúrgica, bueno, total es mi sueño ¿no?) Entonces ya posada en el avión lista para mi operación quirúrgica para hacerme más grandes las chichis, mi mascota brincaba, hacia ruiditos raros, creo que lloraba, yo la veía por la ventanilla y como soy una mula, puesto que mi pensamiento onírico es ingenuo pero neto, me avergoncé de tener tal relación con aquel papel de baño, pero mi leal mascota hacia tanto ruido que la subí conmigo y ¡en este punto se ha de decir ahhhh que linda, pero no! Agarre un encendedor y tatemé, quemé, incendié al pobre papelito, lo vi morir, lo vi desvanecerse y me vi tan vil espectada en mi sueño.
Después de que “M” perturbo mi sexualidad con sus repulsivos lindos sentimientos por chicas vírgenes no me quedo otra mas que entregarme a la desolación, o sea, seguí siendo una ardua consumidora de alcohol pero ahora con justificante turbio para ser la podredumbre de las fiestas y cuando estaba sobria me hice famosa por mi frase “sorry es que estoy deprimida” pero la verdad es que me resultaba muy divertido ser una borracha oportunista. Me volví mentirosa inventando a mis amigos historias que causaban envidia (según yo) pero que nadie me creía (según la humanidad), como aquella noche que me desaparecí buscando un hot dog que se me antojo y no regrese al antro, y “según el rebaño” se preocuparon por mi. Yo argumente “no me lo van a creer pero en el puesto de hot dogs en la mismísima calle mugrosa estaba el mismísimo Peter Murphy y nos hicimos amigos y nos fuimos de fiesta, toda la mismísima noche, al otro día, todo el fin de semana, OH wow”. A mi mamá le decía, perdón mami pero no pude llegar, pero te tengo buenas noticias he conocido para ti, a tu yerno perfecto, es algo, guapísimo, tiene varo, un buen trabajo, no dice groserías, me respeta, es católico, no me trajo a la casa porque se tomo un par de cervezas y no maneja en estado etílico, y lo mejor de todo te quiere conocer, porque tiene curiosidad, dice que ¿quién me concibió? ¿Quién me educo? Dice, que de seguro me parezco a ti de bonita. Y mi mami me creyó todito, hasta que le dije, ah y tiene ojos azules. Luego, mi jefe estúpido ese si me cree mis mentiras puesto que yo fui la que le dije, “no se preocupe yo voy al ministerio publico a levantar el acta, que poca madre que hasta la engrapadora se robaron”.
Una calida noche escarbando en mi subconsciente, acepte con dignidad la necesidad de ser amada, pa pronto, necesitaba sexo así que me embarre mis atuendos más darkys glam y me discutí a mi misma el taxi a bar en centro de la ciudad a media noche, bien hubiese pasado el castig para escena de serie gringa de zorra despechada de zapatillas caras y piernas flacas. En tal lugar, la situación no progresaba, me hacían dichosa mis cigarros mentolados y las etiquetas doradas de las cervezas, llegué a pensar que mi aspecto era muy pirujo y por eso nadie se me acercaba, recapacitando mi honor exclamo un “oh no cariño, te posas realmente bien entre toda esta fauna, mejor es decir que tu belleza intimida”. De pronto, a lo lejos, en una esquina obscura mis ojos de águila notaron la presencia de un buen espécimen de convers con playera que decía Joy División y saco negro fumando camels, conviviendo alegremente con dos nacos que reían como lelos ante cualquier afirmación de mi futuro amante. Así que levantándome con la debida concentración para no tropezar con mis zapatillas bonitas dirigí mi personita hacia aquel cuadrante obedeciendo las instrucciones de mi global posición satelital mental –derecha, brinca a estos monos, no babosa vas para el baño, ya te pasaste, se te olvido la chela, bueno ya ni tenía, viene viene, etc –
Agnes: - hola
Tipo de convers: - hola
Agnes: ¿quieres tomar una chela conmigo?
Amigo naco de tipo de convers: -hay no, que flojera, estamos bien
Agnes: a ti no me dirijo
Otro amigo de tipo de convers: jaja (risa estúpida)
Agnes: sonrisa al que ríe de manera estúpida
Otro amigo de tipo de convers: bueno, es que estas frente a una sociedad, si le invitas a el nos invitas a los tres, así procede esto.
Agnes: (dirigiéndose en secreto a tipo de convers) ¿si me acuesto contigo también me acuesto con estos monos horribles?
Tipo de convers: No, claro que no, pero lo siento, no estoy interesado.
Agnes: ok, pero ¿cómo te llamas? Digo, para saber quien me rechazó
Tipo de convers: soy Dexter el de las caricaturas
Después de un rato deambulando por pasillos y sanitarios puercos encontré a un par de amigos muy queridos con quienes baile, fume marihuana, me emborrache y reí mucho, incluso llegué a considerarlos para mi plan sexual pero como dice aquel sabio dicho ancestral “perro no come perro” no me pareció prudente, eso lo dejaría para tiempos de guerra. Sin embargo ellos consiguieron unas damiselas vulgares con quien se manosearon un rato y como no me permitieron tomarles video para mi jugar al Studio porno tuve que sentarme lejos de la multitud a disfrutar otro mentolado y en eso “O cielos, oh cielos” Visualice una figura masculina, mis ojitos cristalizaron un sentimiento no reconocido por mi fingida fortaleza, mi corazón latió rápido, muy rápido, y casi me ahogo tragándome el humo que olvide tenía en la boca, era el mismo “M” en persona. Pasaron 6 minutos y 4 segundos y el me miro por fin, y como si nunca me hubiese abandonado, con desfachatez nata de homosapiens genero masculino me sonrió. Le sonreí y ¡mangos con chile piquin entre mis piernas! Ya estaba conversando conmigo. Mi nivel de alcohol ya estaba por darme una calificación excelente, y toda mi estoica dignidad fue asesinada por una canción que decía... creation crucifixión y yo movia la cabeza como si fuera güizi güizi araña en el kinder garden. Le dije luego de unos minutos “querido M” ¿queréis fornicar con moa? A lo que su sabía contestación enuncio como un “si”, pero después de eso ya no sabía como hacer el tramite ¿se había referido a un “si” infinitivo? ¿me habrá notado muy ebria? Bueno este argumento no es valido porque todos mis amigos son mis amigos porque siempre estoy ebria, entonces ¿me dio el avión? Como todo hombre mión dijo “ahorita regreso” y lo vi salir por la puerta, cosa que no me asombro porque todos los hombres chupa-chela despejan su vejiga seguido y prefieren cualquier arbolito a esperar como damas de compañía fuera del tocador.
En mi ardua espera, pinte mis labios, me comí un sugus, me acomode el sostén, bueno me metí unas servilletas y jale los tirantes para verme mas sabrosa, me puse perfume en los muslos... y cuando levante la vista ¡Dexter! frente a mí! Preguntando ¿qué haces? Respondí:
- Me saco un moco
- ¿de las piernas?
- Mmm... Bueno, no, me lo saque de la nariz pero lo iba a embarrar en la mesa, abajo, pero subí la pierna y se me untó en ella... y ¿en dónde dices que trabajas?
- Jaja, eres muy chistosa
- Ja ja, ja, ja ¿tus amigos?
- Los dejé por un momento ¿quieres tomar una cerveza conmigo? Eres muy atractiva.
- Si claro, todos los hombres le dicen eso a todas las mujeres aquí... y en el bar de al lado, y en la cantina cerca de aquí y a estas horas. Mejor sigo siendo chistosa.
He de confesar que cuando el alcohol y la mota manifiestan su esplendor (o sea cuando estoy hasta el teteke) mi boca es poseída por un demonio que no puedo controlar y de ella emanan los sentimientos más hermosos que cualquier dulce cortesana pueda irradiar, y por más que mi cerebrito diga ¡no, stop, no stop! Mi boca sonríe, roja, se deleita, espera ser besada, quiere amar.
Entonces yo y mi lenguota con vida propia después de un rato de charlar con Dexter agregaron al dialogo:
- ¿quieres acostarte conmigo?
- ¿ahorita? Nos acabamos de conocer
- si, por eso... ¿quieres?
- No lo sé
- Bueno, conmigo y con otro, porque ya había hecho una cita con otro, pero tu llegaste y ya te me antojaste pero como soy una persona seria, no faltaré a mi compromiso sexual con mi amigo, entonces, pues dije para anunciar tu participación en el teatrito.
- Jajaja
- ¿eso es sí? O ¿no?
- Pero ¿quién es tu amigo?
- Ahorita viene, si te gusta, pues me dices que te despides de tus amigos y regresas mientras yo le comento la nueva sociedad, y sino pues nada más me dices que te tienes que ir y te despides.
- Ok, pero a mi no me gustan los hombres ¿cómo le vamos hacer?
- Ah pues entonces hay que señalar ciertas especificaciones en el contrato... jaja ya caray pues tu y el contra mi ¿no?
- Me late, pero primero veo al wey
- No se llama wey se llama “M”
- Ok bueno pero dame tu telefono por si no te vuelvo a ver
- Jaja, que ridículo pareces canción cursi.
Para saltarnos la desagradable burocracia, diré que ya en hotel aroma a lavanda los tres nos reíamos como unos propios mariguanas, nos reíamos de los jabones, nos reíamos del control pegado en el buró, de las colchas roídas a causa del amor.
Tome agua porque la mota siempre me causa una necesidad angustiante de ingerir agua simple electropuerca y entonces me relaje, dejé de reír, aquellos seguían en su tour fantástico por la habitación de 300 pesos antes de las 11, escuchaban fanáticamente los gemidos de las chicas de cuartos contiguos y hablaban de condones como si fueran todos unos conocedores.
Apagué la luz de la habitación y encendí la del baño, dejando entrar la luz suficiente para conocernos lo suficiente, le pedí un cigarro a “M” mientras me acercaba lo suficiente para tocar sus labios, pero solo eso, volteándome el me tomó de la cintura y metió su mano en mi vestido, la mano no se movió. Le ordeno a Dexter. me encendiera el cigarro, y el se acerco. Dexter. con el encendedor en la mano me miro a los ojos y notando mi burla y mi poder me dijo “no quiero que fumes ahora, utilizaras la boca para otra cosa”. Yo me reí un poco, porque no pude contener totalmente mi curiosidad, pero me gusto esa agresividad estúpida, me pareció que lo quería, pero no sabía como obtenerlo. “M” me llevo a la cama besándome los labios y tocándome las piernas con delicadeza. Dexter dijo “Quiero besarla” y aparto a mi querido amante de mi rostro introduciendo su larga lengua entre mis dientes, mi boca no lo recibía por completo, claro, se necesita un momento para acostumbrarse a un nuevo sabor, y a nuevas caricias. “M” observaba un poco aislado aquellos besos, le ordeno que me mordiera y el dolor me provocó cálidos escalofríos, después me lamió los labios y me deje ir... por completo.
Cuando me pregunte si estaba sangrando me di cuenta que lo estaba perdiendo todo por completo. Intentando mirar a “M” descubrí que tenía una nueva forma de poder sobre él, me observaba como perro atónito intentando comprender aquella escena de lujuria consentida por su personita ingenua. Me eleve y guiando los dedos de la mano izquierda de Dexter. a mi clítoris lo deje en un trabajo delicado, besándome la espalda, y llamé a “M” a mi boca, susurré en su rostro palabras de venganza, todo mi amor, toda mi espera, todo mi dolor eran para él en ese momento y lo besé con un estoico cariño, mientras le pedía me despojara completamente la ropa. Mientras lo hacía, yo despojaba de su tormentoso pantalón sus encantos, y con mis manos acariciaba, apretaba, y seguía mirándolo a los ojos. Me incline quedando posicionada como una preciosa perra a la que lamieron un rato, me dieron nalgadas, sacudieron la verga en mi rostro, en mis nalgas, apretaron mis senos pero no me penetraron. “M” dejo ir todo su liquido virtuoso en mi rostro tras succionar y besar un largo rato mientras sus dedos invadían mi vagina con el amor mas profundo, porque si el me penetraba, el otro hombre también lo haría, y eso era algo que el no quería.
Dexter “el de las caricaturas” dejo que lo masturbara mientras se entretenía con mis senos, intento acercarse a mi boca, pero si yo le proporcionaba caricias orales, “M” no me lo perdonaría.. Sé que “M” me ama y yo lo amo.
Lo mejor fue que Dexter me dio su teléfono, antes de todo, y aunque juré no ver a dicho personaje más, mañana lo veré y le haré todo, todo lo que pensé hacerle hoy.
martes 18 de agosto de 2009
MALA, MALA MILK
Siento algo, dentro de mí y no son ganas de fornicar, soledad, tristeza que me abate, apartada de todo...
Mi blog abandonado, sin mucho varo para estar saliendo al cafe internet.
¡No tengo compu!
Un "ami" ser la llevo para repararle la pinche tecla de ctrl que según se le quedo pegada y ya lleva 6 semanas y no me la regresa, lo peor que ya no me contesta el telefono.
Dejen sus amables comentarios, aunque, para desahogarme o desearle mala leche, porque eso no se hace...
¡qué poca madre! ¡inspirence con el pinche asno! INSULTEMOSLO PUES,
lunes 13 de julio de 2009
todas las mentiras que escribo... me encantan
Aquella tarde cuando las docenas de miligramos de seratonina habían hecho su faena en mi cerebro, no deliberaba en mi muerte, no tuve tiempo, me clamaban que escuchara, me llamaban. Dos médicos introdujeron un tubo por mi nariz, labor difícil en mi estado ya que me negaba, vomitaba, gritaba hasta que por fin en su extremo en mi estomago me causo gracia ver esa cosa negra invadiendo mis entrañas... hace tanto tiempo y nunca supe porque el carbón activado ayuda a limpiar el estomago.
Después alguien me ayudo a desvestirme, que en ese momento el pudor ya no existía en mí, sabía que mi estado físico era deplorable, impresionante incluso, pero no me importaba, me despoje de la ropa sin compasión por la vergüenza y me pusieron una de esas batas libertinas de hospital y de mi cuerpo, agujas por todos lados, sondas... en este momento ya no recuerdo que paso con aquel paisaje, ahora solo le tocaba a mi mente.
Sabía que moriría, me preguntaban una y otra vez cuantas pastillas había tomado, la hora de la ingesta, hacían cálculos y escuchaba que no había nada que hacer, no habían podido sacarme nada del estomago. Un doctor llegaba consecutivamente a mi cama, cabe mencionar que en el área de choque era yo la paciente en peor estado, lo sé porque alcanzaba a escuchar voces ordenando a las enfermeras mi especial cuidado... tal vez solo se referían a un “avísame cuando se muera”. Aquel doctor llegaba con aquella sustancia negra que me hacia tragar de manera exagerada, a mi el sabor se volvía una sensación, un recuerdo de niña, remembraba la tierra, ¿todos habremos tragado tierra en algún momento de nuestra infancia? He aquí cuando empezó aquel viaje extraño... pero no celestial, más bien algo... feo.
No recuerdo cuanto tiempo estuve dormida, no, dormida no, drogada porque quien no lo estaría con 60 antidepresivos dentro, pero en lugar de ver la dichosa luz hermosa, blanca, resplandeciente, veía mi propia tumba, la cavidad donde sería sepultada, pero yo estaba sola sin alguna compañía, todo en tonalidades obscuras, ruidos estridentes que mis oídos ya aceptaban y de pronto ¡el silencio! Por ser castigada incluso los ruidos lastimeros se fueron y el vacío, la expectación y la soledad eran mi escenario póstumo, gritaba acongojada ¡alguien venga a sepultarme! Y de pronto el hambre carcomía mi cuerpo, tragaba tierra que sabía deliciosa, y la tierra se convertía en ricos pasteles, chocolates, golosinas y cuando más deleitaba mi paladar más latía mi corazón, ¡oh pero si estoy muerta! Mi corazón... los manjares se convirtieron de pronto en pequeños pedazos de bebés, lo sé... horrible, pero estaba comiendo pedazos de bebes muertos, de ojos turbios, de piel suave pero fría y tensa y con la voluntad de parar pero sin el control yo seguía tragando, la sangre de aquellos infantes escurría sobre mi piel desnuda y seca, sangre que no era mucha porque la sangre de un muerto, sencillamente ya no fluye. Una enfermera me despertó y me dijo ¿quieres rezar? Pero yo ni siquiera podía hablar y me hablaba por mi nombre, pero no pude responder y ella rezó donde yo yacía.
No pude responder cuando mi madre llegó, pero cuando él estuvo frente a mí pude abrir los ojos, el hombre que tenía el motivo por el que yo quería morir, con todas mis fuerzas pude decirle “te amo” y el respondió “te amo”... ¡maldita sea! Después de tantos años y aquí es donde me parto ¡maldito error el quererme morir! ¡el me amaba, que equivocada estaba!
Un médico se acerco y pregunto quien era el, yo respondí dentro de mi “es mi socio conyugal” y entonces escuche las palabras más crueles de mi vida “ella morirá dentro de las próximas 24 horas, no pudimos hacer nada, llegó muy tarde, le dará un paro cardiaco y podemos sacarla de uno, quizá de 2 pero su corazón no resistirá” Encima de todo, de aquella equivocación, poseería una muerte difícil, dolorosa, yo siempre pensé que como en película romántica, tomabas tus pastillas con leche, te tendías sobre la cama y alguien llegaba a encontrarte hermosamente muerta y gimoteaba unos minutos, y la siguiente escena son flores en un bello funeral con todo mundo lamentándose, preguntándose ¿por qué no nos dimos cuenta? Y una foto muy bella de mi rostro sonriendo, jaja que estupidez. Él tocó mi mano y me miro, para ese momento yo tenía los labios negros, los párpados morados, la piel seca y amoratada, mi cuerpo se había postrado sin dejar rastros de vida, en mis ojos no había lagrimas, entonces dentro de mí comprendí que si, aquel hombre era toda mi vida, era todo lo que amaba, y mis celos me habían destruido, día a día, noche a noche, en todo momento... él jamás me había hecho daño, mi paranoia, llegué a un momento en que solo quería escuchar de su boca “si te engaño, con tal o cual” porque yo quería tener la razón.
Conectada a aparatos que cuidaban mi corazón de pronto me dijeron “estas bien ya pasó el peligro” y aquella enfermera que rezó por mi, regresó a trabajar y sonrió cuando me vio y me sorprendió verla llorar, me dijó palabras conmovedoras, que no me conmovieron, porque cuando alguien se quiere suicidar, me parece que nada conmueve, pero ella me decía “te pareces tanto a mí” y entre tanto me ayudaba a comer gelatina, sándwich sin sal y atole. Me mandaron al psiquiatra, al psicólogo y a la trabajadora social, claro había que dar parte en el ministerio público, que pena y de hay a trasladarme a un hospital psiquiátrico porque mi asunto era una urgencia, bueno cualquier persona potencialmente suicida técnica y médicamente es una urgencia. Ya estaba asimilando todo, con todo y la vergüenza que me embargaba cuando escuche el llanto desgarrador de una mujer... un llanto verdadero y doliente, cruel, que no se ha despegado de mis recuerdos aún fresco y el castigo de mis impulsos. Una mujer llorando a su bebé de dos meses de nacida, “todavía estaba viva cuando llegó doctor ¿qué le paso? Mi niña” Y el médico contesto “estaba ardiendo en fiebre, cuando llegó aquí ya estaba muerta” Y todo aquel espectáculo me inmuto, ni siquiera disimule, miré con morbo, con dolo todo aquello, los médicos solo dijeron eso, los padres llorando en un rincón, no les permitieron abrazar el cadáver de aquella niña que tendida sobre el mostrador de enfermería todo el equipo medico ignoraba, no supe por qué presencie aquel horror, peor que mis pesadillas, ordenes frías, el certificado póstumo, y esos padres sin consuelo. De pronto suspire y dije dentro de mí “oh y yo me quiero morir que irónico”.
Bueno hay algo que mi molesta mucho de todo este relato, parece como experiencia de vida de la cual hay que tomar ejemplo... a Mariano Osorio le encantaría, el asnito me preguntaría ¿Agnes cómo te sientes después de esta experiencia tan difícil?, bueno vamos a una pausa y regresando me contestas, jaja es que no vería lagrimas en mis ojos y entonces el raiting no le funcionaría bien, y a mi me encantaría que lo violaran dos veces y luego le enterraran un pica hielos en los ojos y le sacaran la lengua para que jamás pudiera volver a hablar, las cosas no son tan fáciles para cierto tipo de personas... creo que para nadie es fácil ciertas situaciones, siempre he odiado a la gente optimista que me pide sacar fuerzas y echarle ganas a todo, y con eso de que ahora ser bipolar esta de moda, no se que opinar, pero diré que no era la primera vez que intentaba suicidarme, ni fue la última, creo que llevo 4... no lo sé, procuro no pensarlo. Algo falla en mi cerebro, eso es seguro y comprobado, me deprimo muy fácilmente, no me adapto a nadie, socialmente soy muy difícil, con todos me peleó y soy muy amorosa. Soy una buena persona pero con un daño en el lóbulo temporal que me hacen ponerme paranoica, ansiosa y depresiva, cinco años me volví adicta a antidepresivos y ansiolíticos, creo que ya progrese, hoy solo soy alcohólica (pero alcohólica contenta, de viernes happys no mal pedo) y extremadamente cachonda, y a veces soy muy feliz.
jueves 18 de junio de 2009
A MI LOS JUGUETITOS ME ENCANTAN, PERO LA CARNE HUMANA ES IRREMPLAZABLE. (parte I)
“M” y yo en nuestra púber vida fuimos los amantes más tiernos, ridículos y estúpidos que la ciencia pudo observar, lamentablemente ya nos habíamos donado a la ciencia para el estudio de traumas maternos, así que no pudieron hacernos un examen mas extenso de nuestra sexualidad. Fuimos novios, fuimos fieles, fuimos amigos, fuimos… adolescentes. (lector, en este punto métase el dedo en la boca) Y he aquí una triste historia.
Ya como a mediados de mi languara existencia “M” se divertía conmigo a instancias de media hora por las mañanas cuando salía a desayunar, de pronto lo tenía frente a mí con un ridículo yogur, una coca y una bolsa con dos sándwiches que servirían como complemento a mi brebaje. El territorio era el mismo, ya lo sabía, el estacionamiento de la empresa era el lugar no indicado sino de costumbre para sus caprichos que he de decir tanto me encantaban. En ocasiones terminaba cansada y harta de todo, perdí dos trabajos por aquellas sesiones de “amor”, sin embargo siempre procure conseguir el siguiente con un estacionamiento agradable, y sin vigilancia. En ocasiones a media noche llegaba a mi casa y como su fe en los estacionamientos era vil me llamaba y copulábamos hasta que el sueño se apoderaba de mí. Pocas veces estuvimos en una cama, el típico ritual amoroso solo pasaba cuando el estaba deprimido, todo se volvía triste, como dos personas que se aman, duro, como dos personas que tienen un relación, doloroso, como dos personas que desean volverá a verse. He de mencionar que yo pude tener una relación socialmente carismática con el si se lo hubiese pedido pero como mi personalidad se distinguió desde los inicios de mi infancia por la promiscuidad, tuve el respeto suficiente por mi estimado amigo y me evangelicé como su esclava sexual.
Una tarde lluviosa pensé que había enfermado, me sentí abochornada, me dolía el cerebro, sentía una extraña sensación de mal estar, incluso pensé que estaba deprimida ¿qué necesitaba? ¿Un nuevo trabajo? ¿Terminar la universidad? ¿Buscar a mi maldito padre que nunca conocí? Trate de olvidarlo amparándome de una aspirina, pero pasaron unas horas y el malestar regreso ahora en presentación cosquillas entre mis piernas, fue entonces cuando me di cuenta, “M” no había llamado en 2 semanas, no sabía nada de él… tal vez habría muerto, peor aún, tal vez tendría una novia, peor que eso tal vez le habría jurado fidelidad. Preocupada tome el teléfono y marque:
Tun… tun… tun… tun…
-Aló
-Hola ¿estás bien?
-si ¿por qué?
- no nos hemos visto, estoy preocupada, no has llamado
-¿me quieres ver? Solo tenías que llamar
-si, pensé que algo te había pasado… Creo que me enferme porque no hemos cogido.
- Pobre de ti, te hubieras masturbado
¡Diablos! De verdad algo estaba mal, así que me prepare para complacerlo, para estimular su ánimo, para entregarme por completo a mi moribundo amigo y no esperar nada de él… ¡me masturbé! y me masturbé por 5ª. Ocasión en esa semana porque claro que podía olvidarme de el unas semanas, pero siempre he imaginado que si no tengo un orgasmo en 2 días me pudriré o tal vez se oxiden mis entrañas o… me crezca otro himen y ¡otra vez virgen! Que hueva. Así que las pobres especulaciones de “M” de mi falta de contracciones espirituales eran totalmente obsoletas.
Ya en la noche sugerí un hotel piojoso de baja reputación para sentirme mas en ambiente con mis espectativas, me iba a dejar tomar como toda una puta, ya me imaginaba la escena, “M” después de penetrarme dolorosamente por todos lados echando su semen caliente sobre mi cara dejándome ciega, nalgueándome oviparamente y gritando el nombre de su mamá sobre su orgasmo (bueno no, caray no se pongan delicados, el nombre de su tía, eso porque no tiene hermanas) unas chelas frías, un toque de mostaza y si estaba muy mal quizá hasta una pirujis de verdad le disparaba para que nos grabará y en su turno yo a ellos o el a nosotras… bueno con las respectivas variantes.
“M” accedió a hotel viruliento, solo con la condición de su ya aburrido estacionamiento. Ya en hotel con estacionamiento “M” se sentó sobre la cama ladillezca. Frente a el me mojé los labios, tome coca cola fría y la deje escurrir por la barbilla, luego ingerí un poco de leche que también escurría sobre mí hasta mis senos mientras fumaba con esa vulgaridad tan erótica, ¡eso nunca fallaba, siempre estuvo calificado con 10! La combinación de leche, coca cola y tabaco es muy rica (ampliamente recomendado) Ya me apretaba los pezones en mi mágico espectáculo, lamia mis dedos como en película porno barata, incluso exhalaba algunos gemidos altamente fingidos, pero el… sentado en la cama ni se inmutaba. Sin otro remedio me dispuse a platicar con el, digo para eso éramos amigos:
- Dime cariño ¿estás pendejo o qué? ¿qué no ves que quiero coger? ¿te castraron en el veterinario ahora que te llevo a vacunar tu mamá? Ya sé… ¡tienes sífilis y te duele y te da mucha comezón!
- ¡No seas tonta! Eres tan simple, tan común, tan fría… Eres ¡una puta!
- Mmm y… ¿cuál es el problema?
- Olvidalo no quiero hablar
- Ok vamos a coger
- No quiero coger
Aquí la cosa se puso color pink porque mis neuronas no alcanzaban el coeficiente para entender, trate de hablar otra vez con el, puse toda mi voluntad como si la ultima guerra mundial estuviera por suceder y yo la pudiese evitar.
- Si no vamos a coger dime para largarme.
- ¿por qué siempre quieres sexo? ¿no te interesa otra cosa? ¿nunca has pensado en tener algo que te comprometa más? ¿no te gustaría amar a alguien?
- No
- ¿no?
- No
- Mmm
- Bueno ¿vamos a coger?
- Si
Mi sonrisa apareció y empezamos el performance sexual, pero cuando estaba a punto de penetrarme ¡su maldito pitito de canido toy falló! Y entonces me volví loca y la cosa se puso punk.
- ¿qué te pasa?
- ¡Estoy enamorado!
- Vale madres te dije que no te clavaras, yo no quiero eso, te quiero mucho pero… no estoy preparada.
- De ti no.
- Ahhh entonces ¿de quien?
- Una niña del trabajo
- ¿una niña? No mames la pedofilia no me late ¿qué pedo contigo? ¿en tu trabajo hay niñas?
- No seas tonta, una mujer, guapa, pero es muy reservada, muy educada, es linda, es muy tierna, vive con sus papás y he salido un par de veces con ella, solo la he besado y su papá me quiere conocer.
- ¿cómo coge?
- No. No hemos cogido, ella es algo… estricta, ella dice que hasta estar segura hará el amor con alguien que le convenga, hasta que encuentre la persona con quien pasar el resto de su vida, que le responda…
Y BUENO YA PARA QUE CONTINUO CON ESTA PINCHE HISTORIA SI YA AQUÍ SE PUSO DE TERROR LA COSA, USTEDES SAQUEN SUS PROPIAS CONCLUSIONES.
GLOSARIO:
Languaro(a) : palabra no existente utilizada por mi personita para descalificar moralmente individuos, situaciones, cosas, ejemplo: cuando alguien esta pedo tu le dices “ya estas de languaro” o sea hablador. Etimológicamente proveniente de lengua y … bueno estoy haciendo una tesis sobre ello. Los pondré al tanto.


