Eres sencible como las mantarrayas biscosas, por principios de la lujuría me llamas con revelaciones silenciosas. Eres tan voluptuoso que me da pena reconocerlo, tan ciega me he vuelto hacia el mundo que solo reconocen mis pupilas tu color, hondo, que me hace respirar, jadea ese color y las flores se vuelven sombras, y la piel se escurre en mis deseos.
Y mis corsarios siniestros clavan en mis poros tu semblante, la luz de tus ojos me daña, pero yo soy tu sacrificio. Si no lo hacemos, perderemos el respeto, que Dios nos perdone por amarnos tanto, dime, muerete y me moriré, dime, amame y también moriré…
Dime perra, dime loca, dime tonta, y te lameré, también te lameré los pies. Porque tus principios lujuriosos me dicen que te ame, así te las gastas tú. En tonos marrones y yo violeta, endulzados con mi corrompida sencibilidad femenina.
No me sé las reglas de los poemas, pero esto es un poema, porque los poemas son irradiantes, como tú, como tu alma expectorante que se entrega a la mía en cada beso que me jalas en doloroso espasmo de etapas de vida.
Y no me sé las palabras, porque no he juntado bonos para las deidades, mi humildad es enferma, que es un fenix y que es mi cáncer. Cáncer, es una palabra mala, pero tu la entiendes, ¡ohhhh con glamur! Sólo tú la entiendes
Tu mirada diaria que se posa en mis nalgas hacen el camino de las ballenas. Naturaleza bendita que perfecta nos unió en un valor tan divino como es el amor. Cantame algo vulgar que estamos seduciendonos. Lastima, Calor, dentro de él cuando dentro de mi diga mi nombre, condenalo a mi horror perpetuamente, hazlo para mi y dame el control sobre sus ideas, Océano infinito y peligroso ¡Oh te aclamo! Haz que tenga horror de mi y pasión por mi cuerpo, te lo entregaré en mi muerte, dame lo que te pido. Inmensa noche no te ruego nada, porque mi guerra ha de ser ganada, seré yo la vencedora de este idilio.
Hoy te amo más, hoy eres el amo de todo, hoy qué dices sentirte aristócrata porque tienes ganas de bajarle los calzones a una madmuasel.

1 comentarios.:
Creo que no debí haberlo leído.
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