
“M” me sirvió vino en una taza de cristal, burlandose de mi y de mis medias de red, enterrandole miradas morbosas, y mordiendose los labios se sentó en el sofa tocando su pantalón, enseñandome con descaro sus intenciones.
Me moví un poco y con la cabeza, le coqueteaba, con la barbilla levantada y los ojos un poco cerrados, parpadeando suave, le enseñaba mi cuello, y mi mano tocaba mis muslos, quería sonreírle pero mi boca no me dejaba, solo mostraban un poco mis dientes, y le di un gemido de placer, sin tocarme, y me tumbé al sillón frente a él.
“M” ya extasiado de moral, o de impertinente moral me llamaba con él dedo y yo sacudía con fuerza la cabeza negandome, me quedaba inmovil y solo movía el tobillo, lo obligaba a ver mis zapatos, de los que siempre me había enorgullecido, y que sabía que él siempre los fotografiaba.
Entonces “M” se me escapo, demonios, de su habitación saco una inpertinente y vanidosa cámara fotografica y yo aplaudi, con una sonrisa coqueta como las que usan las miss universo, pero él me dijo que no fuera tan corriente, y entonces torcí la boca y paré los labios, baje los parpados y lo miré como un simbolo del reproche, me dijo anda, hazlo.
Me incorporé, me levanté la falda un poco, deje caer mi cuerpo sobre una pierna y le mostre mi pubis desnudo con mis medias y mis ligas caras, le dije, son caras, y se rió tontamente.
Click, click.
Le mostré mis nalgas, me quité la falda, subí las escaleras de la alacena , mi blusa no dejaba ver mi cintura así que la levanté y él grito un wow no profesional, me mordió las nalgas un rato, me dolió un rato y luego me las acaricio, e irritadas, click, click.
Luego me dijo que me sentara a hacer pipi, y mis ojos reventaron de emosión, “M” me había visto hacer pipi muchas veces, pero ¿ahora? Click click.
No dejo limiar mi pubis, me llevo a la cama y yo me enojé por las dos cosas, me dijo “tranquila woman”. En su cama, me aventó, tomó su almohada y me limpio las piernas. Olió la almohada, exagero, la respiro, succionó el olor, me dijo “comes muchas verduras, que mala eres”.
Abrio mis piernas. Click click.
Me dijo, agarrate el cabello con las manos y volteate, y como gatita buena enseñame el culo. Yo tan obediente, deje mi labial corriente embarrado en otra almohada. Click click.
Ordenó que contra las cortinas, bajara la blusa hasta mis muslos con los brazos tensos, y me alborotara el cabello, que foto… click click.
Hizo click click a mi pecho desnudo, con mis uñas bonitas ¡por fin! Pintadas de chocolate, pellizcando mi pezón, como bocadillo de trabajo, me lamía los dedos y me masturbaba un poco, el me estimulaba, era bueno con sus modelos, excelente, tan profesional él.
Me agarraba el coño, le metía los dedos, me llamaba chiquita hermosa, preciosa, bella, sólo palabras halagadoras me decía.
Fue al baño, tomó su desodorante y casi lo vació en la habitación, lo hizo estornudar y yo me volví loca, su aroma penetrante por todos lados, y el aroma de su verga que ya me la mostraba sin pudor, ansiosa, pero “M” siempre tan disciplinado me decía “estamos trabajando conejito”.
Click, click a mi rostro, mi mirada poseida por “M”, a quien lo acariciaba con ternura, pero en la foto eso no salió.
Click, click a mi mano acariciandolo.
Click, click, a mis labios lamiendo el espejo, click click a mi imagen lamiendo el espejo desnuda.
A “M” se le murieron los click clicks, me tomó de la cintura, casi me destroza los riñones, y se clavo desesperado. Moviendose como loco sabía que me lastimaba y manipulaba mi mente. Me preparaba y me angustiaba, era el dueño de mi erótismo, poseía mis caprichos sexuales, y por tanto hacía de mi lo que quería, se salía y lamía mi coño, su percing en la lengua todavía me hacía sangrar la boca, tremendas mordidas mías en todo su cuerpo correspondían su afecto. Y regresaba a mi, con cariño se movia despació, me jalaba a él me abrazaba acoplando su mano con mi pubis y encerrando mis senos, y me decía, te amo, te amo, yo jamás respondía, le pedía más palabras de amor, me decía, amor de mi vida, te extraño, te deseo, a diario te deseo, y su erección se volvía grotezca y yo jadeaba, gritaba… Luego le decía que era risible todo lo que me decía, cuando mi corazón dejaba de latir fuerte.Dormida, click click.

7 comentarios.:
Wow que genial!!
Un relato que te lleva de a poco al final, con mucha sensualidad. Me gusta que los blogs calientes sean en verdad calientes. Muy bueno. Voy a seguirte.
Aprovecho para agradecer tus palabras en mi espacio, te aseguro que creí que ya nos conocíamos, pero cunado vi que no era seguidor, me sorprendí. Sea como fuere, ya corregí mi error.
Un beso.
Humberto... click, click...
Caray, hasta me cansé.
estupendo relato y este "M" es afortunado por lo que veo. Bueno agradezco tu comentario en mi blog y no psicoanalizes que no hace falta jajaja.
Tambien eres merecedora de seguirte en google friends asi que alla voy.
Y si te apetece echale un vistazo a esta página, igual te interesa el intercambio de enlace, saludos
http://dalecalor.blogspot.com/p/fan-aticas.html
Carajo. Qué caliente y que chingón que alguien pueda poseer el erotismo de otro. Qué poder!
Saludos!
Carajo. Qué caliente y que chingón que alguien pueda poseer el erotismo de otro. Qué poder!
Saludos!
RISIBLE ES POCO, RIDÍCULO.
Publicar un comentario en la entrada