Antor esta poseído y Agnes es liviana. La música estride en los oidos, molesta, pero la multitud ahora es un valor pagano, el sudor es un bálsamo erotico, las mujeres que con el torso hambriento se dejan palpar por los dedos de los demás, jadean y suspiran, respiran a tragos de oxigeno, habrientas por desvanecerse en la locura. Bites que sobre la piel electrocuran los poros, cada vello esta contaminado de sexualidad, Antor toma un pequeño chocolate y lo deshace en su boca, acerca a Agnes de la cintura, la mira con maldad y pereceza, solo Antor puede convinar la lujuría en la cintura de Agnes, la inocencia en un chocolate amargo, el amor en un beso tan humedo y su potestad sabiendo que todos los hombre que desean a Agnes estan decepcionados justo en ese momento. Y Agnes se enchufo a su fuente de poder, baila para Antor, aunque le duele el cuerpo, esta extaciada y humeda por todos lados, los rincones son refugios de guerra para las bacterias, su cabello contaminado por el humo del tabaco desafían las leyes de la ciudad, pero están en un antro de tan baja categoría, que todos los delitos, son pecados, y todos los pecados, son enfermedades, y todas las enfermedades mentales, es placer. Una exageración claro, la sociedad siempre exagera, la gente normal, siempre exagera, por supuesto nuestros protagonistas jamás fueron personas normales.
El atuendo negro y los peinados estrafalarios no son de Agnes y Antor, ya tuvieron sus epocas de transición y arrepentimiento, con sus ropas caras son una caranda fácil para depredadores de estratos sociales y economicos bajos, para diles interesados en clientes con capacidades superiores a antros de chamacos pretenciosos queriendo hacerse los grandes economistas, sufriendo toda la semana para ahorrar unos cuantos pesos para el cover. Antor y Agnes son los burgueses a los que trataran de robar en cuanto caigan ebrios, eso esperan de ellos mentes menos capaces de violar. Antor y Agnes violan personas cuando salen a rockear.
Una buena conbinación de guitarras rockeras con buenos bajos electronicos, hacen que bailen en culto a lo que más aman en la vida, la música. Ya no son Antor y Agnes, marido y mujer, enemigos naturales de razonamiento, ya Antor y Agnes no son vulgares paganos, Antor y Agnes invocan a la obscuridad, a lo más perverso de sus espíritus, Antor y Agnes tienen ambos un espíritu, pero Antor y Agnes comparten un espíritu. Antor y Agnes son complices de las deidades y los demonios de la música. Melodías de voces eroticas, perniciosas, peligrosas, acordes perfectos, una casa vieja del del centro de su ciudad de enormes muros, habitaciones amplias, colores violentos, y un publico exhibicionista, son su bovino sagrado y Anter y Agnos son Dios bailando para él.
Fuma con el preciso cuidado de una formula cientifica. Le pasa el cigarro a Antor sin quitarle la boquilla, Antor lo desprecia, lo arrebata y quita la boquilla aventandola lejos, sonrie a Agnes, a quien los ojos le brillan con una elevada exitación, y toma el cigarro y jala fuerte, y mientras desecha el humo abre muy abierta la boca, y Antor la besa con una boca más feroz, le agarra las nalgas y las aprieta, Agnes brinca y sonrie, se aparta y camina, sugiriendo a Antor la siga como su perro, volando en una estela de sudor y tabaco con perfume de hormonas en su punto.
Pero, se encuentran a algunas amistades, saludan, te ves hermosa, ya los extrañabamos, ¿una cerveza? Y muchas otras mentiras de cortesia, la evaluación cotidiana, estas tan ebrio como yo, no pretenderás que te pague la borrachera, me quieres coger, te quires coger a mi mujer, pero ya te estás quedando calvo, sigues siendo el mismo mamón de siempre, pinche vieja mamona, ni que estuvieras tan buena, bueno y la cerveza que me ibas a invitar, pinches jodidos, vienes con alguien, presentame a tu amiga, no es mi amiga imbecil es mi esposa, ya se nos acabo la cerveza… Bueno, con permiso, vamos por otra cerveza, ahorita nos vemos.
Y en la barra Agnes río y se acerca a Antor a hablarle en secreto “nos arruinaron los cariñitos, amor”.
-Jajaja, si malditos putos, te querían coger.
-Jaja, y a ti.
-A los dos, no te enojes.
Antor y Agnes eran siempre tan sobervios, aunque no tuvieran mucho merito, Agnes siempre movía las nalgas, no solo la cadera, por supuesto que volteaban a vera y Antor siempre se quedaba en algún cuadrante observando como intentaban acercarse a su mujer, eso le placia, así como ver que la fotografiaban, en ocasiones encontraba en las redes sociales fotos de ella, con la actitud sexual salvaje, con la que son drogas no se dejaría retratar, faldas diminutas que en movimientos conscientes sobre la barra dejaban ver la línea divisoria de sus nalgas y muslos. Las largas piernas que ya a su edad se habían vuelto más gruesas y palpables, encerradas en medias exoticas de encajes o de red, de rayas de colores, o simplemente desnudas, con tatuajes que encontraba en los dulces que comía en las mañanas mientras se maquillaba. Antor sacó su celular y le tomó una foto, la amaba, pero le gustaba más. “Si hubieses sido fea, jamás me hubiera casado contigo” , le afirmaba constantemente.
Agnes en la barra se estacionó a degustar un trago de whisky, no le preocupaba nada, tenía dos cervezas y una copa de whisky, se sentía custodiada por Antor a lo lejos, no faltaría el despistado que le invitaría algo, entonces lo rechazaría, no por feo, no por falta de poder adquisitivo, no por mal vestido ni por que ella viene con su esposo, ni porque él no lo hubiese visto, sino porque el imbécil no noto las dos cervezas que ella tenía, ante esos componentes, cualquiera debería sacar la conclusión de que ella esta con alguien, esperando tal vez, pero una mujer sola no pide dos cervezas y un whisky para ella sola. Y así fue llegó alguien y Antor se acerco, Agnes le sonrió con mucho cariño, agradeciendole, diciéndole, te amo, jugando. Y presentó entonces a Antor con expresión de “mi esposo es más guapo, más inteligente, y tiene más dinero que tú, así como también podrás notar que si te metes conmigo, te rompe tu madre, porque como también podrás notar esta bien mamado, así que andate con cuidadito”. Entonces Antor se disculpaba e iba al baño, se tardaba un poco más de lo normal para que Agnes pudiera sacar una buena conclusión del prospecto a experimentacion. Si regresaba y Agnes seguía con él, era buen síntoma, significaba que el producto era viable. Entonces pasaban a la etapa donde él prospecto les invitaba un trago, esto era muy importante. Agnes se comunicaba con Antor mediante claves de deducción, si ella pedía un trago caro, significaba que había que tener cuidado con el tipo, si pedía una cerveza, significaba que ella había hecho su parte, y que el conejillo era confiable. Entonces Antor con un poder de oratoria perfecto y una mirada que sugestionaba, e hipnotizaba, empezaba una larga platica con el tipo, haciendo ver a Agnes tonta, hermosa pero tonta, el interes del individuo se vería centrado en ambos, en ella por sensual y en él por ser un tipo agradable, abierto, inteligente, capaz de mantener una buena conversación, sabiendo que te acercas a su esposa porque te la quieres coger (sin imaginar claro las verdaderas intenciones, y que nada tiene que ver la inteligencia, ni la educación, ni mucho menos con la gente abierta, sin imaginar que Antor es un depredador).
Agnes empieza a bailar sensualmente una canción lenta, cerca de ellos, Antor la agarra de la cintura, manifestando que ella es de él y que no quiere que nadie se le acerque, lo hace sin dejar de charlar con su nuevo amigo, pero la suelta inmediatamente para que los demás a pesar de sentirse advertidos, no se sientan intimidados, con el permiso de seguirla mirando. El individuo en estudio en cuestión se exalta un poco, porque quisiera clavar la mirada en la cadera de Agnes quien con movimientos eroticamente violentos se toca los labios con los dedos y mira a Antor, que por primera vez desde que Agnes empezó a bailar la mira, y la mira a la cara y entiende lo que ella quiere, saca un cigarrillo y se lo enciende. En la mente del individuo se esucha un grito ¡Por Dios! Y se pregunta si de verdad ella será su esposa, o una profesional que contrato por internet y le cuesta muy cara, como sea, ella esta buenisima, y él obviamente tiene dinero, para pagar una prostita así o para tener una esposa así.
Antes de que acabe la canción Agnes deja de bailar, besa a antor en la mejilla, quien no responde ni se inmuta, solo le pellizca una nalga sin que nadie se de cuenta y Agnes toma su bolsa que había estado sin ninguna custodia en el banco, no le sorprende que no se lo robaran, con un tipo con el porte de Agnes, solo un verdadero cretino arrabalero o un ladrón profesional y elegante podría hacer ese trabajo, y ninguna de esas dos personas frecuentaban aquel lugar, que a pesar de ser barato, Antor y Agnes consideraban de cierta elite, o más bien reían concluyendo que eso querían creer.
En el tocador Agnes siente el desprecio de otras mujeres, sus tacones hacen ruído, se mira en el enorme espejo se acomoda la ropa pientras hace un paneo disimulado en el tocador, localiza un sanitario y se clava con grandes sancadas en él, le dan miedo las mujeres. Levanta su falda, baja sus bragas, saca una camara de su bolsa y toma una foto de ella haciendo pipi. Se nota un poco el pubis, pero el liguero negro la hace ver linda junto con esa sonrisa y esos labios carmesí tan brillosos que antes del flash pintó.
Lava sus manos convencida de que debe regresar rapido, prefiere las luces obscuras a la terrible blancura del baño.
Encuentra a Antor y se avienta a él, se enreda en sus brazos, lo obliga a que la bese en la mejilla y le haga cariños, Antor corresponde, y se sorprende Agnes ha tomado una decisión, e intimida al prospecto X, quien se aleja expresando que va al baño.
-¿Qué opinas?
-Vamonos a la casa.
-¿Los tres?
-No, tú y yo, quiero ser solo tuya hoy.
-Como quieras, ¿no quieres quedarte otro rato? ¿Bailar? ¿Otra cerveza?
-¿Tú no quieres que te busque una chica?
-Pues, hay unas que me llaman la atención, que no estan tan gatas, pero como tu quieras, yo estoy muy tranquilo, me siento bien.
-Yo también.
Y se besan y Agnes se va a bailar sola, Antor recibe a su amigo, debe hacerle ver que sus deseos jamás sucederan… pero no es mi culpa caray, ella no esta de humor, como lo siento, pero sigamos brindando, me caes bien. Y el nuevo seudo amigo de Antor tiene mucha fe en Dios o es muy estupido porque trata de utilizar a Antor para llegar a Agnes, se da cuenta que esa noche no podrá hacer nada, pero ha detectado quienes son los amigos de Agnes, entonces obtendrá después su telefono y la llamará. Antor no ingenuo pero si bondadoso trata bien a su amigo, lo comprende, pero jamás lo hará su complice. Antor le dice con la mirada “Agnes es mía, ni se te ocurra hacercartele jamás sin mi permiso”. Pero como el homosapiens tiene un iq inferior al de Antor y Agnes no lo entiende y su cerebro confabula contra Antor, que es tan buena persona, porque considera que si en verdad el tipo se porta bien, podrían ser buenos amigos.
Pero el mundo esta lleno de gente mierda y entonces pasaron dos semanas y el celular de Agnes sonó
-Bueno
-¿SI Agnes?
-Si quien habla…
-Soy “el experimento xx-23” (así codificado en cerebro de Agnes), nos conocimos en…
-Ah si, hola ¿qué se te ofrece?
-Jajaja, oye no quiero molestarte.
Y el experimento xx-23 se encabrona porque las cosas no están saliendo como él pensaba, tan puta que se veía en el antro y tan relajada, y mira con lo que me sale, con qué ¿qué se me ofrece?
-No me molestas, claro que no, pero se me extraña tu llamada, jamás te di mi número, más bien, mi esposo y tú intercambiaron.
-Ah si claro, es que conseguí tu número con unos amigos.
-¿Y por qué? ¿Por qué no le llamaste a mi esposo para que te lo diera?
-¿Ah si? Puedo decirle a tu esposo que quiero verte.
-Claro que puedes decirle.
-¿Y no se enoja? ¿Y aceptaría que nos veamos?
-Claro que no se enoja, y claro que no es problema que tu y yo nos veamos.
-¿Entonces podemos vernos?
-No.
-Jajajajajaja
-¿qué?
-No nada, estás bien loquita.
-¿Yo?
-Es que dices que tu esposo no se enoja, ni le importa si nos vemos, pero dices que no, no entiendo.
-Si, ya vi que no entiendes. Mi esposo no se enoja si quiero ver a alguien, pero, no estoy interesada en verte, es muy sencillo.
-Ah, entonces si fuera otro si estarías interesada.
-No lo sé.
-¿Cómo qué no lo sabes?
-No sé si estaría interesada en otro, pero no estoy interesada en verte a ti.
-¿Y por qué no? ¿Te caí muy mal? ¿o soy muy feo? ¿o qué?
-No me caíste mal, no eres muy feo, pero como… que tú y yo estamos en diferentes nivels.
-¿Cómo qué en diferentes niveles?
-Olvidalo, ya me acordé que estaba ocupada, luego nos vemos
-Ok
-Bye.
Y a los cinco minutos, de nuevo entra una llamada de ese número, Agnes siempre admira la capacidad de hostigamiento de los demás y por ello contesta.
-Bueno.
-Oye Agnes, disculpa, no quise molestarte de verdad, yo entiendo que eres una mujer casada, pero mira, la verdad es que eres muy guapa y me gustaste mucho, pero no te vuelvo a molestar, te ofrezco una disculpa, si tu quieres podemos ser amigos, en verdad, creo que la regué en hablarte así, yo quería decirte desde el día que te conocí que me gustaste mucho, creo que me enamoré de ti, pero estaba tu esposo y como te lo decía…
Agnes entonces interrumpía
-¿Cómo me lo decías? Pues como estás diciéndomelo ahorita, no me gustan los cobardes, no pudiste decirmelo frente a mi esposo, ¿Pues qué clase de hombre eres? Te diré, tu eres un cobarde sin dinero y yo soy una puta, pero soy la puta de mi marido. ¿Entiendes? Además me pareces peligroso, deja de acosarme, o vulve a acosarme en un par de meses, pero ahora hazlo bien porque tu inteligencia y tu capacidad de negociación deja mucho que desear, así que con tu permiso, no estoy haciendo nada, incluso estoy aburrida, pero eso es mejor que hablar contigo, buen día.
Agnes le platicaba ese tipo de llamadas a Antor cuando cenaban a las 7:00 pm cuando él llegaba de trabajar, y Antor siempre decía “Ah pero qué clase de gente hay en este mundo”.
5 comentarios.:
Devuelveme mi corazón Agnes, y los riñones que te doné sin que los necesites, y mi hígado... y mis pupilas que no miran a otra mujer, devuelvemelo todo maldita Agnes...
¿seguiremos enamorados eternamente de ti?
R= SI
Me agradan tus personajes! Se mantienen resistentes a tomar completa y predecible forma, a pesar de lo mucho que revelan de si.
extraño cuando solo eran m y agnes.
Es Agnes quien me hace continuar hasta la ultima palabra del relato... y querer descubrirla aun mas...
mmm, es verdad, que clase de gente anda rondando por esos lugares.... aunque el juego del gato y del ratón puede volverse muy peligroso en estos tiempos...
saludos, buen post
Publicar un comentario en la entrada